Divine Teachrs — about Themselves

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Vasilyok

—Vasilyok, dinos, por favor ¿qué podemos hacer respecto al trabajo con los niños?

—¡El proceso del conocimiento de Dios y de Su Creación es tan interesante! Sin embargo, actualmente en la Tierra (con algunas excepciones) la palabra Dios está relacionada, en las mentes de los niños, principalmente con tediosos sermones de los adultos… Pero Yo soy su Amigo principal, ¡su Compañero principal en los juegos y en la vida! ¡Dios quiere hacer sus vidas muy interesantes! Se llama ecología. ¡Nos enseña a aprender, a amar y a cuidar!

»¿Cómo pueden ayudar a las personas? Piénsenlo por ustedes mismos: puede ser una página web en Internet, un pequeño libro, una película. ¡No debería ser un manual para profesores sino más bien una ayuda para el aprendizaje de los niños mismos!

—¿Cómo enseñabas a Tus niños?

—Exactamente de esta manera: incluso una flor puede convertirse en un mundo completo que cuenta su historia, incluyendo la estructura de su vida, ética, filosofía y Dios…

—¿Cuándo viviste en la Tierra?

—No hace mucho, antes de la Segunda Guerra Mundial…

»Yo era un pastor; los niños se acercaban para escuchar Mis historias o simplemente para sentarse cerca de un fuego Conmigo…

»Había una biblioteca en las ruinas de un monasterio cercano que Yo había descubierto en Mi niñez… Estos libros se convirtieron en un catalizador para despertar la memoria del alma y fueron una fuente de mucho conocimiento… Yo podía reconocer la Verdad intuitivamente, para luego contársela a los niños de una manera interesante para ellos. Por ejemplo, Yo les contaba acerca de algunos eventos como si estuviera presenciándolos desde el punto de vista de Dios…

»Ellos se sumergían en Mi amor y todo lo que Yo les describía era absorbido por ellos, junto con Mi amor, y se convertía en parte de su cosmovisión. Tal como la leche de la madre contiene todo lo necesario para la vida del bebé, Mi amor incluía los conceptos básicos y la ética de Dios, junto con algunos conocimientos concretos acerca de las plantas, los animales y la Tierra.

»¡Era una gran dicha!, ver como sus corazones se abrían y aspiraban a la Luz

»… Por supuesto, los niños no pudieron mantener en secreto por mucho tiempo lo que Yo les enseñé… El servicio de seguridad soviético se enteró de nosotros…

»…Los niños fueron asesinados simulando un accidente… Yo fui arrestado y fusilado “por promover ideas falsas sobre Dios y por contribuir al imperialismo mundial”.

»… ¡No se lamenten por ellos! Fueron asesinados, pero esa encarnación fue muy útil para ellos: todos recibieron una marca de Dios, de manera que en la próxima ellos van a poder continuar desarrollándose en la vía elegida.

»¡No se lamenten por aquellos que no pudieron seguir avanzando junto con ustedes! Todos ellos recibieron tal marca Divina, excepto por aquellos que los traicionaron.

* * *

…Después de esta conversación volví a leer nuestros archivos y descubrí lo siguiente:

«Entre los rusos de los siglos pasados Que alcanzaron la Divinidad… conocemos a Vasilyok, Quien comprendió completamente las Enseñanzas de Jesús el Cristo y vivió Su vida en el estado de amor sutil. Él trató de transmitir este estado a otros y tuvo varios discípulos jóvenes. Ellos fueron asesinados por monjes de la inquisición rusa.»

Esta información contradecía la historia que yo había anotado. Estaba confundido…

Vasilyok me dijo:

—¿Por qué crees que una de las historias es incorrecta? En verdad ambas sucedieron…

»…Cuando los monjes mataron a Mis discípulos enfrente de Mis ojos, Yo me deprimí… Yo los amaba más que una madre ama a sus hijos… ¡Me hubiera entregado a la muerte con tal de salvarlos!...

»Sin embargo, los asesinos Me dejaron vivir porque sabían que morir sería la más grande felicidad para Mí en ese momento. Se regocijaban en Mí desdicha. Cada día venían a mi celda y me humillaban…

»… Sé que el abatimiento es un vicio a los ojos de Dios… Sé que el suicidio es inadmisible…. Pero no pude soportarlo y me suicidé…

»Existe una ley según la cual cada situación vivida de manera incorrecta debe repetirse hasta que encuentras el camino correcto.

»De manera que encarné en condiciones muy similares de vida… Pero esta vez, en vez de ser asesinados por monjes, Mis niños fueron asesinados por ateos…

»Pero no repetí mi error dos veces… Me mantuve fiel a Jesús recordando Sus palabras: “¡Padre! Perdónalos porque no saben lo que hacen”*. Me apené con el Amor de Jesús por las almas tullidas por el odio de Mis perseguidores y continué soportando sus torturas, y el Amor del Señor fluía incesantemente a través de Mí. Acepté la muerte del cuerpo con calma y alegría.

»… ¡Y los niños, todos los niños, son siempre Míos!

»¡Es necesario enseñarles!

»¡Es a los niños a los que hay que enseñar, primero que nada!

»Los niños deben ser educados de manera que las personas del odio, del infierno no puedan obtener su amistad, sea cual sea la forma en la que disfracen su maldad: bajo la máscara del “cristianismo”, el “comunismo”, el fundamentalismo islámico o cualquier otro sistema que enseña a odiar y a matar…

»Entonces, ahora ven las cosas tan importantes que tenía para decirles, ¡y ustedes estaban tristes pensando que Me habían entendido mal!

—¡Gracias, Vasilyok!

* * *

Llegamos a una pequeña colina en el bosque de pinos cubierta con musgo y liquen. Nos sacamos las mochilas, y de repente, nos encontramos en una pradera bañada con la luz del sol y llena de acianos que nos miraban cual ojos azulados.

… ¡Aquí Vasilyok* nos recibe con Su dichosa sonrisa! ¡Sus ojos azules, Su pelo claro y Su amplia sonrisa irradian dicha! ¡El estado de libertad y felicidad está por todos lados!

¡Nuestros corazones también se llenan de dicha!

—Cuéntanos, Vasilyok, qué haces ahora, cómo ayudas a las personas desde Tu estado no encarnado.

—Ahora trabajo con los niños, les enseño a ser alegres. ¡Es muy importante ser alegre! Las personas han dejado de disfrutar la belleza natural, y esto es muy triste para Dios.

»¡Hay mucha belleza en la Tierra! ¡Sólo necesitamos verla! ¡No todos pueden ver obras maestras de arte, pero sí pueden admirar la belleza de la naturaleza viviente! ¡Incluso en el desierto o en los hielos eternos del Ártico existe un encanto especial!

»Pregúntenle a la gente a su alrededor: ¿Qué tan seguido miran el cielo? Podrán apreciar que el “mundo” para la mayoría de ellos está limitado a algunos metros alrededor de sus cuerpos y que incluso esos metros están contenidos en sus habitaciones y oficinas.

»¡Hay que enseñarles a notar la belleza! A notarla no sólo al contemplar bosques, praderas, lagos, estepas, mares… sino también en las gotas de rocío, en los primeros rayos del sol naciente, en las gotas de lluvia, en las briznas de pasto, en el canto de los pájaros, en la delgada luna nueva… ¡Por todos lados uno puede descubrir la maravillosa naturaleza de la Creación!

»Y cuando la gente aprenda a notar lo bello y a disfrutarlo, entonces podrán entender y enamorarse de Aquel que ha creado todo esto: ¡el Creador! ¡La naturaleza viviente fue creada por el Creador como una fuente inagotable de dicha y amor!»

—Cuéntanos, ¿por qué trabajas con niños, y no con adultos?

—¡Trabajar con los niños es una gran dicha para Dios! ¡Las almas de los niños son más receptivas a lo bello! La pureza de su percepción de lo bello es mucho más elevada que la de un adulto. Los niños también son capaces de comprender conocimientos muy importantes acerca de Dios si uno los trata con seriedad y les habla como iguales. Son capaces de llegar al nivel de su instructor si algo les interesa. Ellos absorben nuevos conocimientos con toda la conciencia, contrariamente al caso de los adultos, a los cuales el conocimiento recibido se les “atasca en la cabeza”.

»También debemos tener en cuenta que los niños tienen una peligrosa “edad de transición”*, pero esto es natural. Aquellos que la superan sin problemas sientan unas bases extraordinarias para un correcto desarrollo posterior.

»Su ayuda en este respecto es muy poca por ahora.

»¡Escriban un libro acerca de Mí para los niños! Hagan nuevas películas, ¡para los niños también! ¡De manera que al verlas, cada niño pueda tocar a Dios con el alma!

»¡Den la belleza a la gente! ¡Denle alegría y calidez! ¡Den amor! ¡Den el conocimiento acerca del Creador! ¡Entréguenme a la gente!

—Vasilyok, ¿qué consejo puedes dar respecto a la crianza de los propios hijos?

—Uno debe ver al niño como un estudiante, y en la presencia de los estudiantes el profesor no se puede permitir a sí mismo mostrar ni un poco de debilidad.

»¡Cuanto más difícil sea el estudiante, tanto más impecable debe ser el profesor!

»Si uno analiza su propio comportamiento, puede entender que las raíces de muchos defectos del niño están en el profesor mismo.

»Podemos repetir y repetir bellas palabras, pero ¿cuánto valen las palabras de aquel que no puede seguir impecablemente su propio consejo? Con tal comportamiento, el profesor puede devaluar para siempre los bellos y correctos valores que trata de impartir al estudiante.

 

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