Juan el Apóstol

—¡Jesús estaba con Nosotros! ¡Jesús estaba en Nosotros! ¡Él unió Nuestros corazones dentro de Él! ¡A través del Amor hacia Jesús, llegamos a ser Uno con el Padre! ¡El Corazón de Jesús se convirtió en el Corazón de cada uno de Nosotros!

»¡El Amor de Jesús refunde, transforma y sana!

»¡Dios es Amor! ¡Jesús demostró esto a las personas!

»¡Acepten Su Amor en sus corazones! ¡Éste es el Amor del Padre! ¡Éste es el Amor de cada uno de Nosotros!

»¡Aquí —en Su Morada— Todos Quienes Lo han conocido al Padre son Uno Solo!

»Estoy dispuesto a ayudar a todos los que quieran aprender el Amor indicado por Jesús. ¡Es necesario solamente dirigirse a Mí recordando Mi nombre!

»Soy Uno con el Padre y no hay nada imposible para Mí. Con Su Poder crearé todo lo que se necesite para enseñar, todas las condiciones favorables para el desarrollo de Mi discípulo. ¡En el universo no hay fuerza que pueda obstaculizarlo!

»¡Sin embargo, aquel que Me pida ayuda, aquel a quien Yo guíe, también deberá hacer todos los esfuerzos que le corresponden, sin los cuales el avance será imposible!

»Esta persona debe ser atenta y sensible para no pasar por alto Mis instrucciones y señales.

»Debe ser valiente para creer en la existencia de la guía directa de Dios y para seguirla aun viviendo entre materialistas y pseudocreyentes.

»Debe amar la libertad para poder desprenderse de las cosas habituales y subir a las alturas que otros consideran inalcanzables.

»Después de todo, ¿de qué otro modo es posible llegar a ser como era Jesús?

»¡Vivan para el futuro, para la vida venidera! ¡No se atasquen en el “pantano” de preocupaciones y problemas diarios!

»¡El porvenir abre para ustedes las brillantes perspectivas de la vida en Mí!