Divine Teachrs — about Themselves

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Sarkar

Llama Divina

¡En tu corazón encuentra la Llama de Mi Amor!

¡Y que esta Llama Viviente no se apague allí!

¡Que Mi Fuego brille para la gente con Su Luz y Pureza!

¡Que la Llama del Corazón sea una, tuya y Mía!


¡Camina por la Tierra y lleva —como antorcha— tu cuerpo!

¡Que el Fuego ilumine para las personas el Camino hacia Mí, el Camino del Amor!

¡Este es el Camino eviterno!

¡Que la Llama Divina, tuya y Mía, ilumine para cada alma este Camino hacia la Casa!


¡Conviértete en el Amor que fluye, como Luz, sobre la Tierra!

¡Conviértete en el Alma que lleva el Fuego y que vive en la Unión permanente Conmigo!

¡El que contiene Mi Infinitud, todo el Mar del Fuego Viviente,

entra en el Templo del Primordial y se eleva sobre la Tierra como Yo!

* * *

Estamos sentados cerca de una hoguera. Un bosque espeso de abetos no rodea. Todavía no amanece.

La hoguera llamea. Su fuego no solamente calienta, sino también embelesa, bailando con sus lenguas y emanando, de cuando en cuando, los flujos de chispas, las partículas pequeñas de fuego.

Ha venido Sarkar Divino.

Vladimir Antonov justamente está recordándonos que en cierto tiempo estábamos aprendiendo a mirar a la hoguera desde nuestros anahatas*. Pero ahora él dice que podemos trasladar la gran visualización de la hoguera en nuestros anahatas ampliados y transformarla allí en el Fuego Divino para brillar luego al mundo material con los Soles de Dios a través de los cuerpos.

Aprobándolo, Sarkar dice:

—¡Esta es Mi meditación también! ¡Me ayudó a crecer mucho en cierto tiempo!

Después Él continúa, dirigiéndose a Vladimir:

—No fue difícil contactarme contigo, porque hemos percibido el Camino del conocimiento del Creador igualmente.

Sarkar muestra que también, cuando era encarnado, paseaba por la playa, se derramaba como corazón espiritual sobre la vastedad del mar, «caía» en las profundidades de la multidimensionalidad en los sitios de poder adecuados, lavaba Su cuerpo con los flujos de la Luz-lluvia Brahmánica, transformaba la visualización del fuego de hoguera en el Fuego Divino

—Sus caminos al conocimiento de lo Supremo son muy familiares para Mí. Les conozco como si estuviera transitándolos con ustedes. ¡Es así, porque Yo también era el Maestro del kundalini yoga y pasé sus tres escalones, conocidos para ustedes:

»En el primer escalón hay que acercar la energía kundalini* al cuerpo y hacerla pasar a través de éste.

»En el segundo escalón hacemos lo mismo en otra escala: «descomprimimos» la energía Atmica, kundalini, lo que resulta en la dominación de otro nivel del conocimiento de Uno Mismo como el «Yo» Superior.

»En el tercer escalón debemos aprender a ser Aquel Quien ayuda en dicho proceso a los demás.

»Trata de recordar lo que te enseñaba en cierto tiempo sobre la Unión: el «Yo» de Dios y el «yo» del hombre se unen según las leyes de Amor. ¡El Amor se une con amor, los dos se unen en Uno Solo, y entonces hay solamente el Único «Yo»!

»Puedo describir la esencia del kundalini yoga de la siguiente manera. Un alma humana desarrollada permite conscientemente al «Yo» Divino entrar en sí y combinarse de tal manera que la Unión total tenga lugar. Y entonces a través del cuerpo humano se abre el paso para este Flujo Unido de Amor donde no existe la división en el «Yo» de Dios y el «yo» del alma. A través de esto el guerrero espiritual obtiene la percepción total de la Divinidad.

»También soy el Maestro del Fuego Divino Atmico. Ustedes podían haberse dado cuenta de esto viendo cómo Me manifestaba antes ustedes.

»El Camino del kundalini yoga y el del Agni yoga no se contradicen entre sí y no se cruzan, pero pueden combinarse lógicamente. Esto pasó en Mi caso, así como en el suyo.

»Sin embargo, para los lectores de su futuro libro, para la facilidad de la percepción, los voy a separar con el fin de examinar cada uno desde el principio hasta el fin.

»Última vez Yo vivía en la Tierra en la parte norteña de la India. Esta vida no fue una encarnación ordinaria: la acepté siendo una conciencia ya desarrollada que tenía una intención definida, formada ya en Su estado no encarnado. Esto Me ayudó a progresar rápidamente durante la encarnación.

»Desde la misma niñez Yo buscaba el conocimiento. Tenía el anhelo de conocer la estructura del mundo, penetrar en sus misterios y transformarme para dominar nuevas habilidades.

»Ni tesoros materiales ni amor terrenal, nada Me atraía tanto como lo desconocido, oculto detrás de la cortina del firmamento estrellado, o como lo invisible, que nutre toda la diversidad de la vida alrededor. Nada Yo deseaba tanto como penetrar detrás del velo que ocultaba este conocimiento.

»Pude satisfacer Mi sed sólo cuando maduré. Entonces fue iniciado en las tradiciones donde practicaban, entre otras cosas, el trabajo con el Fuego. Claro está que no fue el fuego físico, sino el Fuego no material, llamado sagrado, purificador.

»En la etapa inicial el practicante debía aprender a utilizar la visualización de fuego para trabajar con ésta dentro del cuerpo. Sin embargo, no era la visualización de una llama agitada, sino de fuego tranquilo, estable y regular, similar a aquel que ondea suavemente sobre las brasas de una hoguera encendida hace mucho tiempo.

»Empezamos este trabajo colocando la visualización de una llama pequeña en el centro del tórax y luego la ampliamos cada vez más para que llene el espacio entero del pecho.

»En la siguiente etapa debíamos aprender a dirigir el fuego del área de tórax a otras partes del cuerpo. Así limpiamos los brazos y piernas y también los meridianos. Influenciando con este fuego sobre otras estructuras energéticas del cuerpo, las purificamos de las energías groseras indeseadas.*

»Al final de esta etapa del trabajo con el cuerpo, el discípulo debía limpiarlo totalmente y «quemar» con el fuego sagrado todo lo innecesario para que el espacio dentro del cuerpo se haga homogéneo.

»Luego los discípulos comenzaban el trabajo con otro tipo de Fuego, Que, como ustedes lo saben, llena el núcleo de nuestro planeta en el plano no material. Era una etapa totalmente distinta, porque desde entonces los discípulos tenían que aprender a percibirse y actuar no como conciencias pequeñas dentro del cuerpo, sino como conciencias grandes, capaces de apartarse lejos del cuerpo y unirse con el Mar de Fuego en la profundidad.

»En esta etapa uno de los ejercicios consistía en unir el espacio dentro del cuerpo con el Mar de Fuego Divino Viviente.

»El practicante también debía aprender a actuar desde el estado de Mar de Fuego: estirar sus brazos desde allí, influenciar con éstos sobre algo y sanar con este Fuego a los demás.

»En aquella Escuela sabían que más profundo del Mar de Fuego existe el espacio de la Luz Clara y que esta Luz es superior al Fuego.

»Habiendo encontrado el paso a esta Luz, el practicante dominaba la Unión con Ella.

»Cuando la Unión con la Luz llegaba a ser muy estable, el practicante aprendía a irradiarla a través del anahata del cuerpo al mundo material y a las personas.

»Se consideraba que el practicante logró el éxito definitivo en este Camino cuando pasaba a vivir en la Luz, es decir, obtenía la habilidad de ser Ella casi constantemente, controlando al mismo tiempo su cuerpo en el mundo material.

»En aquella encarnación Yo llegué a ser un faquir y podía encender con la Conciencia cualquier llama: desde la llama física hasta la Divina. Yo demostraba los misterios sagrados como trucos; en esto somos colegas con David Copperfield.

»Yo tenía una compañera admirable, Mi esposa y la ayudante en todo. Ella poseía la habilidad asombrosa de sentir al compañero. Trabajar juntos para la publica fue un deleite y enseñarla, una dicha.

»Ella llegó a ser la madre de la dinastía de los faquires Sarkares.

»Ahora Ella (más exactamente Él) está encarnada y continúa la gran obra, dedicada al desarrollo del arte de la Magia Divina de Amor.

 

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