Divine Teachrs — about Themselves

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Carl Rossi

—Los arabescos bellos de nieve por los que estás encantada ahora se derretirán en unas pocas horas. Mis edificios de piedra se destruirán después de unos siglos. ¡Sin embargo, la armonía y la belleza jamás dejarán de existir!

»También existe Lo Que es superior a todo lo bello en la Creación. ¡Es la Conciencia Eterna del Creador! ¡Busquen Su Amor y la Unión con Él y entonces —desde Él— podrán crear la belleza Divina!

—¡Por favor, cuéntanos sobre Tu camino a la Perfección Divina! ¿Cómo y cuándo fue esto?

Rossi muestra la costa, los pórticos blancos de los templos, las columnas níveas de mármol, muchos escalones que llevan a los edificios encima de una colina, la vegetación exuberante del sur... Las olas azules suaves del caluroso mar acarician la orilla ante los pies de un joven en ropa griega, que cae con los pliegues blancos suaves. La quietud interna, la tranquilidad contemplativa y la armonía…

—¿Qué es esto, Carl? ¿Grecia?

—No. ¡Ésta es Italia, Mi querida Italia!

»Una vez Yo era discípulo del Gran Pitágoras. Esto pasó en Crotona en el sur de Italia.

»En aquel entonces pasé muchas etapas de las iniciaciones espirituales.

»La educación era multigradual.

»Las normas éticas más altas, el vegetarianismo y el dominio del silencio interno eran las prácticas iniciales, que se volvieron la base para la asimilación subsiguiente de un espectro muy amplio de conocimiento. Estudiamos las ciencias y artes, las leyes de los números y de armonía. Los discípulos podían llegar a ser filósofos, políticos, músicos o arquitectos… La Escuela tenía propósitos grandes de la transformación ética de la sociedad, de la creación de las leyes de la ética alta y su implantación en la concepción del mundo de todas las personas.

»No obstante, sólo los más dignos fueron iniciados en el conocimiento supremo, el conocimiento sobre el alma y el Espíritu, que incluía el conocimiento directo del Creador, el Origen del universo.

»En aquella encarnación, Yo estaba a punto de alcanzar la autorrealización. Sin embargo, las personas aborrecedoras destruyeron los edificios de la Escuela. Pitágoras Mismo y la mayoría de Sus discípulos, Yo incluido, perecimos.

»En Mi última encarnación, Yo era hijo de una bailarina italiana famosa que se trasladó a San Petersburgo para vivir y trabajar.

»Pero en Mi juventud volví otra vez a pasar algunos años en Italia donde estudié las artes.

»Las olas del caluroso mar nuevamente acariciaban Mis pies. Parecía que un poco más y el sol que subía sobre el mar despertaría los recuerdos dormidos en la profundidad del alma sobre las salidas similares que Yo esperaba todos los días cuando era un pitagórico. Pero no sucedió.

»Rusia se hizo para Mi la segunda patria. Me enamoré de las vastedades del mar báltico, del poderío del río Neva y de esta ciudad.

»Al hacerme arquitecto, Yo creaba la nueva apariencia de San Petersburgo. Creaba los conjuntos arquitectónicos que unían, según las leyes de armonía, los edificios y el espacio alrededor. ¡Primero Yo vi en la conciencia cada proyecto en detalle y después solamente tenía que plasmarlo en los planos y luego en la piedra!

»Cuando trabajaba, el estado de alegría Me sobrellenaba. ¡Estaba enamorado de cada obra arquitectónica Mía! Las ideas de la nueva aplicación de las leyes antiguas de la armonía perecía que manaban como un flujo desde adentro: como si Mi pasado estuviera brotando como una fuente poderosa.

»Yo lo llamé en aquel entonces “la pasión por la antigüedad”, sin embargo, en realidad, sucedía la conexión con el potencial Átmico del alma*.

»En aquella encarnación nadie Me pudo explicar todo esto. Con la mente Yo no podía comprender la naturaleza de Mis habilidades. ¡No obstante, el éxtasis del trabajo creativo llenaba Mi vida entera! ¡Yo podía trabajar sin cansarme sacando continuamente la inspiración, la belleza y la armonía que vivieron dentro de Mí!

»Cuando construía los palacios, soñaba con los gobernantes cultos.

»Cuando construía los edificios para los hombres de estado, esperaba que dentro de la armonía hecha por Mí ellos crearan las leyes sabias.

»Construía los conjuntos de parque y tenía fe en que la unidad de los edificios artificiales con la belleza y majestad de la naturaleza crearía lugares donde las personas podían llenarse del amor hacia esta belleza.

»Cuando tenía dinero, lo gastaba, sin pensar en Mí Mismo, para ayudar a aquellos que necesitaban ayuda.

»Las normas éticas de los pitagóricos seguían siendo una parte de Mí.

»Sin embargo, Yo no era apto en absoluto para las leyes crueles del mundo material.

»Y cuando Me despidieron, Me quedé casi sin dinero. Mis creaciones —una sinfonía de piedra— estaban en la ciudad sobre el río Neva. Los gobernantes ingratos vivían en éstas, señoreaban y seguían generando la injusticia.

»Y Yo —desconocido y olvidado por todos— salía al mar y preguntaba desde el fondo del alma, sin saber a quien precisamente Me dirigía:

»¿Para qué Yo vivía aquí?

»¿Quién necesita todo lo que hice?

»¿Por qué estoy ahora solo, desairado?

»¿Qué hice mal?

»¿Por qué nadie muestra ni una gota de gratitud por lo que Yo estaba dando a los demás durante Mi vida entera?

»Y una vez de repente escuché la respuesta:

»—Mira, he aquí el mar, he aquí el sol sobre éste, he aquí la tierra en la que estás parado…

»»¿Cuántas veces Me agradeciste a Mí, a tu Creador, por la belleza y armonía, por la existencia misma?

»»Me preguntas, ¿para qué vivías en la Tierra?

»»Vivías, por ejemplo, para simplemente preguntarme, por fin, acerca de esto y recibir Mi respuesta, aunque claro ésta que vivías no solamente para esto.

»Yo creía en la existencia de Dios, visitaba los templos, oraba... Creía, pero… no en tal Dios —¡vivo y real!— Quien de repente empezó a hablar Conmigo como un Amigo y Maestro.

»¡Ahora podía sentirlo! ¡La ligereza juvenil, alegría, amor y gratitud Me sobrellenaron!

»En estos últimos años de Mi vida Dios Me ayudó a recordarme a Mí Mismo.

»¡Mis brazos —los brazos de la conciencia— eran grandes! Pues Yo sostenía con éstos todos los paisajes y vastedades cuando creaba Mis proyectos arquitectónicos.

»Y en aquel momento era fácil para Mí aprender a acariciar el mar, la tierra y todo lo viviente con estos brazos del alma.

»Empecé a experimentarme grande, como una pirámide que consistía de la Luz sutilísima. Yo estaba sobre la Tierra y en la profundidad estaba la Luz. Podía sumergirme en aquella Luz que no tenía ningún límite en absoluto y podía volverme esta Gran Luz.

»Cuando había dominado esto, Él Me permitió entrar en Él y volverme Uno con Él.

»Desgraciadamente, Mi cuerpo ya era demasiado viejo y Yo no pude lograr más.

»¡Les agradezco por su deseo de relatar sobre Mí a las personas que viven en la Tierra! Que ellos, los que desean, vayan a Mí, en Mí. Les enseñaré a conocerme, a entrar en el Creador.

* * *

—La Escuela de Pitágoras… ¡Ustedes tendrán que crear tales escuelas por toda la Tierra!

»Recuerdas que una vez hablé del arte espiritual. Este tema es importante en el servicio a las personas y en la educación de las nuevas generaciones. La ecología y el arte son dos direcciones que pueden ser usadas en el trabajo con las masas.

»¡La ecología es la libertad y la armonía de la naturaleza, más el anahata, la ampliación y atestamiento del corazón espiritual con la sutileza y la belleza!

»El arte espiritual es el que puede regalar estos estados a las personas, puede destacar la belleza y la armonía, puede dirigir la mirada del alma a éstas. Este trabajo puede incluir los paisajes, la creación del ambiente armonioso en las ciudades y los centros culturales. Puedes acordarte del ashram de Lao y de lo que Huang dijo sobre la belleza creada con las manos.

»¡Que una persona se quede exaltada del arrobamiento viendo los chorros, las fuentes, los reflejos en la superficie lisa de los estanques, los edificios, las flores, los árboles, las piedras e incluso la dirección en la que caen los rayos del sol! ¡Que se quede exaltada por todo esto unido de acuerdo con las leyes de armonía! Esto era conocido en China, en Grecia antigua y en la época del clasicismo.

»Esto se puede desarrollar y estimular en los artistas, también puede ser enseñado a los niños. ¡Hay que desarrollar en las personas la habilidad de ver la verdadera belleza! Esto sucede «poco a poco» empezando con lo pequeño: con la belleza artificial que las personas la aprenden a admirar. ¡Esto es lo que se puede hacer incluso a la escala estatal!

—Pero ¿cómo llevarlo a cabo? ¿Acaso tengo que comenzar a practicar de nuevo el paisajismo?

—No. Esta es la tarea para los discípulos de sus discípulos y sus seguidores. ¡Sin embargo, son ustedes quienes deben fundar los principios de estas ideas en las mentes humanas y encender la inspiración en los corazones! ¡Escucha y mira, Yo te ayudaré! ¡Al fin y al cabo, eres Master of Art (Maestro de Arte)! Así que, ¡hazte un verdadero Maestro!

—¡Perdón, pero estás burlándote!

—¡Te perdono, pero hablo en serio!

»Debemos regalar estas ideas a los profesionales. ¡Las ideas son una cosa maravillosa! ¡Empiezan a vivir y realizarse por las personas que nunca habían leído sus libros! Las ideas luminosas pueden extenderse tan intensivamente como el virus de la gripe. ¡Están «en el aire» y «contagian» las conciencias consonantes! ¡Y que las epidemias oscuras sean reemplazadas, por fin, con las olas de Luz y Pureza!

—¡Carl! Cuéntanos, por favor, sobre Pitágoras.

—Lo conocí muy poco en Mi vida en el cuerpo. ¡Y la percepción de Él, como una Conciencia, no puede ser expresada en las palabras simples! ¡Él es Dios!

»Sin embargo, puedo relatar un poco sobre lo que existía en el nivel terrenal de la comunicación; y tú, trata de experimentar el resto sin palabras. Ahora escucha.

»Yo soñaba durante mucho tiempo con entrar en la Escuela y Me preparaba. En los templos los sacerdotes adoraban y enseñaban a adorar a «los dioses», dotados —por la fantasía de las personas— solamente con el poder y no con las mejores cualidades humanas. Esto era un eco de los cuentos antiguos sobre los descendientes espiritualmente degradados de los Atlantes: las personas que poseyeron el poder de la conciencia y… las pasiones humanas. Con las mismas pasiones la ignorancia humana pintó la memoria sobre los Otros.

»La filosofía de los aristócratas era casi el ateismo, que combinaba los escarceos y «las declaraciones rebuscadas» con el vacío de las almas y la justificación de los vicios. La mayoría de la nobleza asimiló la ideología del consumismo y del placer, la que ellos llamaron «libertad» a distinción de la vida de los esclavos, que trabajaron para abastecer la «libertad» de esta vida saciada y ebria.

»¡La Escuela de Pitágoras! ¡Simplemente al escuchar estas palabras Me llenaba de la Pureza y de la Luz de la Verdad! ¡Yo tenía la intención de ingresar allí cueste lo que cueste!

»Vi a Pitágoras por primera vez durante la entrevista de ingreso. En aquel entonces, estuve tan agitado que ni siquiera memoricé Su rostro. Normalmente Él no presenciaba los ingresos de los principiantes. Era una sorpresa para todos cuando Él entró en la sala y, mostrando con un gesto que no interrumpan la conversación, se sentó a un lado viendo el examen.

»Yo tenía la sensación de que, estando en la presencia de Dios, el alma fue privada de todas las envolturas defensivas y compareció desnuda ante Él.

Yo no podía brillar con Mi retórica o con teatralidad de los movimientos, aunque Me había preparado durante mucho tiempo. Todo lo que no era verdadero en Mí fue destruido simplemente con el hecho de Su presencia. Probablemente, Mis respuestas a las preguntas de los estudiantes-dirigentes de la Escuela no eran las mejores.

»—¿Qué harías si no te aceptáramos en la Escuela? —Él Me preguntó de repente con una voz suave y baja.

»Pensé que este fue el veredicto y con dificultad dije:

»—Me prepararé más y vendré otra vez.

»Fui bastante sorprendido cuando al día siguiente un joven en ropa blanca pronunció Mi nombre entre aquellos que fueron aceptados en la Escuela.

»Después llegué a saber de una manera milagrosa que Pitágoras Mismo había propuesto aceptarme.

»Posteriormente vi a Pitágoras solamente desde cierta distancia, a veces cuando Él caminaba lentamente por los senderos en el jardín para las meditaciones. Pero todos nosotros tratamos de no molestarlo en vano. A veces Le vi en las conferencias comunes, cuando todos nosotros, sumergidos en la Luz de Él como Conciencia, escuchábamos Sus lecciones.

»La misma presencia de Pitágoras iluminaba la vida de la Escuela con la Luz no terrenal. Todos hallaban la comprensión de que están conectados con el Todo y participan en la realización del proyecto del Creador en la Tierra. Todos se sentían como los participantes de la Gran Obra, aunque pequeños todavía, pero aquellos que contribuyen aun así a la meta común, como las hojitas en el Árbol Gigante de la Vida. ¡El trabajo y el desarrollo de cada uno tenían ahora el significado y la importancia para la vida del Todo! Esto tenía lugar no solamente dentro de la Escuela, sino era la esencia de la Hermandad Pitagórica. Todos sus miembros mantenían el estado de la conexión, el estado de actuar desde el Único. Esto hizo que sean viables y firmes todos los hijos espirituales de Pitágoras, y este espíritu fue mantenido por los estudiantes durante los siglos. Puedes preguntar a Nekrasov; Él puede confirmarlo.

—¡Carl! Por favor, dinos lo que consideres lo más importante en el arte de educar a las almas.

—¡La cualidad más importante de un alma es el amor! Nosotros lo desarrollamos, en particular, a través de la amistad, fidelidad, confianza entre los estudiantes de la Escuela.

»Y la mejor manera de desarrollar la habilidad de pensar correctamente de la conciencia es el trabajo creador. Tal trabajo podía ser relacionado con la lógica, matemática, música, escultura o arquitectura. Lo importante era «poner en marcha» el ímpetu creativo del alma y dirigir el flujo de regalar y de dar. De esta manera las almas se conectaban naturalmente con los Atmanes en el proceso de su crecimiento.

—Y ahora ¿de qué manera estás ayudando a las personas?

—Recuerdas ¿cómo te quedabas exaltada en la Plaza del Palacio cuando, siendo una escolar y luego una estudiante de universidad, estabas allí? ¿Cómo a veces te llenabas de la admiración por la vastedad y por la belleza de tu ciudad en el río Neva? ¡De esta manera Yo te enseñaba a amar! Esta es también una de las facetas de la influencia sobre las almas de las personas que aprenden a amar la belleza artificial.

»Ahora también Yo trato de llevar las ideas nuevas del desarrollo de la ciudad a las personas creativas.

Carl muestra los canales nuevos y estanques que continúan las tradiciones de la sinfonía acuática de San Petersburgo. Los cauces, los fosos y los arroyos, que aparecieron durante la construcción, no se esconden debajo del asfalto, sino que se transforman y crean una apariencia sin par de cada nuevo distrito. Los parques grandes se distinguen por su originalidad en cada distrito. En algunos parques los pinos y el granito rodean la superficie tranquila de agua, en otros, las islas de los abedules y los grupos de flores viven rodeados por los arroyos alegres. Los parques no están habitados solamente por los patos, cisnes y ardillas, sino que hasta muchas aves selváticas, incluso las liebres y corzas se acercan a las personas para conocerlas.

—¿Piensas que ahora la gente va a querer gastar dinero para algo que no produce una ganancia patente y egoísta? Pues, antes los palacios y parques fueron construidos por la voluntad de los reyes…

—¡Pero si se construye como Yo propongo, necesitaremos menos hospitales y policías! ¡La belleza y la armonía formarán las almas sanas! Claro está que no es suficiente, pero es Mi contribución pequeña. Lamentablemente, Yo puedo regalar la gran meditación «Pirámide» solamente a unas pocas personas en los siglos.

 

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