Divine Teachrs — about Themselves

Contents

Ariadna

Babaji y Sathya Sai nos presentaron a Ariadna hace mucho tiempo en una de las zonas de trabajo de Ella. Allí esta Maestra Divina se manifestaba como un Mahadoble que estaba compuesto de la Luz Divina purísima y que tenía Rostro tierno femenino.

En aquella ocasión, Ella sólo nos dijo que era la discípula de Pitágoras.

A lo largo de varios años siguientes, Ariadna —junto con otros Maestros Divinos— nos dio consejos acerca de nuestro servicio espiritual a las personas y nos ayudó en el trabajo meditativo. En ese tiempo, Ella no nos contó nada sobre Su aprendizaje con Pitágoras, pero prometió que tendríamos una conversación sobre esto en el futuro. Y, finalmente, llegó este tiempo.

Ella vino y todo el espacio se llenó de aire transparente y luminoso, de luz solar y de imágenes de pórticos blancos de templos, del mar azul y de vegetación exuberante.

Además, Ella nos sumergió en el estado de Belleza y Armonía.

¡Ella no nos mostró Su Apariencia, pero nos regaló el estado de la Belleza Divina!

—¡Es Mi Grecia! Aquí viví y trabajé para el Creador en Mi última encarnación. ¡Yo trataba de regalar a Dios a las personas para que ellas pudieran tocar lo Divino con las almas, tocar la Belleza, la Armonía, el Amor, la Sabiduría y el Poder del Creador, para que abandonaran sus riñas y discordias, su odio e ira y para que sus corazones se lavaran y se purificaran con el amor!

»¡Pues sólo los corazones transformados de esta manera pueden abrirse al Creador!

»No es suficiente para uno sólo desear que Dios entre en su corazón y vida. ¡Hay que, además, dar un paso con el alma hacia el Creador!

»He soñado por mucho tiempo con contar sobre la creación de la Escuela de Pitágoras en Crotona. Fue en aquel entonces cuando conocí al Gran Pitágoras y Me convertí en una participante de aquel Proyecto.

»Ahora quisiera crear la posibilidad para que las charlas y las obras de Pitágoras lleguen a ser más conocidas por las personas contemporáneas y por las generaciones futuras de la Tierra.

»Trataré de entreabrir ante los lectores las imágenes de aquellos tiempos y, en las páginas del libro Escuela de Pitágoras en Crotona, daré la posibilidad de hablar a Mi Maestro, Pitágoras, y a muchos de Mis Amigos Divinos. Quisiera muchísimo que las personas encarnadas ahora se inspiren con las ideas de la creación de comunidades similares y Escuelas para implantar el Conocimiento Divino en la vida.

»¡Ustedes ya describieron, con tantos detalles y tan completamente, el conocimiento sobre el desarrollo correcto de las almas, sobre el crecimiento espiritual y sobre cómo conocer lo Divino! ¡Y todos Nosotros queremos contribuir a la divulgación de este conocimiento!

»Lo importante es que el Conocimiento Divino que ustedes recogieron, sistematizaron y expusieron en forma científica moderna puede empezar ahora a implantarse más ampliamente en la educación, en el arte y en el trabajo cotidiano de muchas personas. ¡Pues la vida humana puede llevarse en concordancia con las normas de la Ética Divina y las Leyes de la Gran Armonía y Belleza!

 

Contents